El mercado abre y el pueblo cambia de cara
Este domingo arranca la temporada del Whistler Farmers Market en el Upper Village Stroll. No es cualquier domingo: es el fin de semana largo de Victoria Day, que es básicamente el equivalente canadiense a un puente largo de mayo. Todo el mundo sale, el Village se llena, y el mercado abre por primera vez en el año. Si estás aquí este fin de semana, te va a tocar el estreno.
Victoria Day celebra el cumpleaños de la reina Victoria. Sí, suena raro. Pero para efectos prácticos significa que el lunes es feriado, los hoteles están llenos y Whistler está en modo festivo desde el viernes.
Qué te vas a encontrar en el mercado
El Farmers Market no es un tianguis. Tampoco es un mercado de diseñador donde todo cuesta el triple por estar en una bolsa de tela. Es algo intermedio, con su propia lógica. Los productores son locales del corredor Squamish-Pemberton-Whistler. Frutas, verduras de temporada, miel, quesos artesanales, plantas. Y siempre hay puestos de comida preparada que rotan cada semana.
Lo que más me gusta: la gente que vende ahí realmente produce lo que vende. Puedes preguntarle a quien está detrás del puesto cómo cultivó sus zanahorias y te va a contestar con lujo de detalle.
Cómo llegar y qué esperar
Olympic Plaza está en el corazón de el Upper Village, a unos pasos de la Gondola de Blackcomb. El mercado opera los domingos durante toda la temporada de verano, así que si no llegas este fin de semana, tendrás más oportunidades. Pero el de apertura siempre tiene algo especial, más gente, más energía, algunos puestos nuevos que debutan.
Lleva efectivo. Muchos puestos aceptan tarjeta, pero no todos.
Mi opinión honesta
El de apertura de temporada tiende a ser de los buenos porque los productores quieren causar buena impresión. Pero si esperas la variedad de un mercado de ciudad grande, puede que salgas con expectativas a medias. Lo que sí es consistente: el ambiente. La gente está de buenas, hay perros por todos lados, y tomarte un café mientras caminas entre los puestos es una forma muy buena de empezar un domingo en Whistler.